Marco Jurídico de los Juicios Orales

Ways https://www.levitradosageus24.com/ comment laisser levitra to learn more about career planning include this questionnaire or low cost etraining taking only 2 hours suitable for all ages and specialities or join the free membership There is NO need to feel alone with your career challenges or concerns. Shared experience by teleclasses or workshops will reassure and encourage you.

En nuestro país como en la mayoría de los países de América Latina, el Código de Enjuiciamiento Criminal francés de 1808 fue un código a imitar por su novedad, el cual tuvo una influencia muy importante durante los siglos XIX y prácticamente todo el XX en el sistema jurídico latinoamericano.

 

A finales de la década de 1900, varios países latinoamericanos como Uruguay, Bolivia, República Dominicana, Honduras, Chile y Argentina empezaron a modificar sus códigos procesales penales y fueron introduciendo los juicios acusatorios adversariales (juicios orales) tomando como referencia el modelo anglosajón, aunque también incluyeron algunas figuras del modelo latino de países como España, Francia e Italia por citar algunos, que también habían adecuado sus sistemas procesales penales.

 

En el caso mexicano en particular, a parte de la tendencia latinoamericana, pero sobre todo, con el surgimiento del fenómeno de la delincuencia organizada, que afecta no sólo la vida, sino el patrimonio y la seguridad de sus ciudadanos y la casi nula respuesta de los órganos encargados de la seguridad pública, como la procuración e impartición de justicia, que además de ser señalados por la corrupción e impunidad, sus prácticas de investigación para determinar la responsabilidad de los acusados era y en algunos casos sigue siendo, totalmente deficiente.

 

Ante tal escenario desolador, surgieron voces ciudadanas y organismos no gubernamentales defensores de los derechos humanos, exigiendo a las distintas autoridades, medidas drásticas y eficaces que dieran respuesta a los reclamos ciudadanos de una justicia verdadera, transparente y creíble, entre ellas, una reforma al Poder Judicial, una ley de extinción de dominio que afectara la parte patrimonial de la delincuencia, cuerpos policiacos verificados por organismos ciudadanos. A partir de entonces, Estados como Oaxaca, Chihuahua, Coahuila y Nuevo León iniciaron modificaciones a sus legislaciones locales e introdujeron los juicios acusatorios adversariales (juicios orales), tomando como referencia el modelo chileno.

 

En tal sentido, nuestra Carta Magna no fue la excepción y el 18 de junio del año 2008, se modificó radicalmente, el artículo 20 constitucional para establecer, el proceso penal acusatorio y oral, regido por los principios de publicidad, contradicción, concentración, continuidad e inmediación, que son los principios de los juicios acusatorios adversariales, comúnmente llamados popularmente “juicios orales”.

 

Cabe señalar que no obstante, la reforma constitucional, ésta no es inmediata, pues en uno de sus artículos transitorios, otorgó un plazo de 8 años para que todos los estados adecuaran sus procedimientos penales al establecido en el artículo 20, desde luego, respetando las características propias de cada entidad federativa. Por ello, el estado de Jalisco aún no cuenta con un Código de Procedimientos Penales en el que ya estén incluidos los juicios acusatorios adversariales, sin dejar de reconocer que ha habido esfuerzos legislativos en tal sentido. Sin embargo, el Centro Universitario de Los Altos adelantándose a ello y para preparar mejor a sus estudiantes ha creado el Laboratorio Jurídico Virtual, que además de ser una sala moderna para el desahogo y la simulación de los juicios acusatorios adversariales, también proporciona otros servicios, como consulta de material didáctico en las áreas de jurídicas.